CONFINAMIENTO Y FAMILIA

CONFINAMIENTO Y FAMILIA

La situación de confinamiento no está resultando fácil. Con el paso de los días la mayoría de nosotros empieza a tener problemas de sueño, nos cuesta gestionar las emociones, mantener rutinas y organizarnos con el trabajo, la casa, etc. Y cuando tenemos niños, esto se complica más.

 

Gestionar el tiempo cuando tenemos hijos puede generar mucho estrés y malestar psicológico.

 

Intentamos dedicarles tiempo pero da la sensación de que ellos necesitan más de nosotros y nos agotamos.

 

A pesar de ello, es importante mantener las rutinas. Podemos realizar un calendario con los niños donde marquemos cada semana actividades y horarios, siempre que entendamos que hay que adaptar las actividades a las edades de los niños y que los horarios tienen que ser orientativos y flexibles. En esta situación donde ya tenemos muchas limitaciones, no nos presionemos con normas o tareas de manera rígida.

 

En el horario tenemos que incluir:

  • Tareas de casa (tanto para hacer los niños solos como en familia).
  • Tareas escolares.
  • Rutinas cotidianas: higiene, vestirse, horarios de comida, acostarse.
  • Tiempo libre solos (si son pequeños este tiempo será más limitado) y en familia. En este tiempo libre podemos proponer actividades para que el niño elija, como puzzles, manualidades, cantar, pintar, juegos de mesa, hacer algún experimento casero, leer, cocinar… Y si no es muy pequeño, también podemos incluir unos minutos de “pantallas”.
  • Ejercicio físico.

 

A los niños también les cuesta gestionar todo este tiempo de confinamiento. Son muchos días sin salir a la calle y aunque ellos tienen sus propios recursos para afrontarlo, podemos ayudarles si nos ven tranquilos, alegres, que nos vamos organizando y realizando las tareas ya que ellos aprenden de nosotros.

 

También les ayudamos si les damos información sobre lo que está ocurriendo. La información debe estar adaptada a su edad y responder a sus preguntas de manera sencilla. También hay cuentos que nos ayudan a exponer la situación de forma amena, como Rosa contra el virus, (del Colegio de Psicólogos de Madrid), Mi héroe eres tú (del IASC-Naciones Unidas) o Alicia y el coronavirus (de S. Masip y E. Urberuaga). Y explicarles lo que podemos hacer para evitar el contagio: rutinas de higiene personal y quedarnos en casa.

 

También es interesante hacerles ver que de este episodio se puede extraer algo positivo y que siempre podemos aprender cosas, como, por ejemplo, que puede ser divertido jugar juntos y no estar siempre con las “maquinitas”, que podemos cocinar, hacer deporte juntos, potenciar valores como la solidaridad… Aprender a valorar más a las personas con las que vivimos y las cosas sencillas del día a día. Para ello, también nos puede ayudar hacer meditación unos minutos diarios con nuestros hijos: incluso lo más pequeños también lo pueden hacer.

 

Así mismo, es importante que mantengan contacto con familiares (abuelos, tíos, primos…) y con sus amigos: dedicar unos minutos semanales a charlar con ellos vía telemática les irá muy bien.

 

En breve, los niños podrán empezar a salir de casa un rato al día. Será en unos horarios concretos dependiendo de la edad y de forma escalonada. Esto ayudará a llevar mejor el confinamiento: caminar, que nos dé el sol, respirar aire fuera de casa…pero no olvidemos seguir las pautas marcadas por Sanidad: no ir a los parques, no alejarse de casa, ir protegidos con guantes y mascarilla, mantener la distancia social… Hay que ser prudentes.

Lupe Estrada

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